Francisco Javier RuizTagle Martínez 

“Pancho, Borracho"

 

         

 Después de un cuidadoso y largo proceso de destilación, llegó al mundo una simpática y fuerte petaquita, un día 9 de Marzo de 1968.

Pasada su sacrificada y austera vida como colegial, decidió consagrar su vida a una razón noble y llena de sacrificios, viéndose obligado a crear un completo e intrincado sistema de estudio por osmosis, el cual no le ha dado un resultado muy bueno, pero sí le ha servido para recuperar las horas de sueño de un corto pero agotador fin de semana. 

Permaneció desaparecido por casi 4 años, pero se dio cuenta de que existía una más bella. Gracias a esto, la vida bohemia de Santiago encontró un nuevo y gran cultor para sus calles, con lo que entabló una gran amistad con los enfermos de servicio del día lunes.

Gracias a su gran visión administrativa, ha logrado aumentar notablemente los ingresos de la Escuadrilla a través del coffie, a tal punto que además de ésto, el presupuesto alcanzó para incrementar su peso y el de sus incondicionales.



 

 Aún se escuchan los sollozos desesperados de un par de botines perdidos en Rancagua. Sin embargo, mejor suerte tuvo su gorra, que quedó llena reposando en el patio de la palmera, después de una agotadora jornada.

Pancho: Todos sabemos que con tu dedicación a los estudios y amor por la carrera llegaras a ser un gran oficial encargado de la cantina 

F.T.: "No estoy ni ahí"

D.F.: Que las mujeres le crean.

R.U.: Una cama para la sala